Diputados
Texto del homenaje realizado en la H. Cámara de Diputados de la Nación el 3 de octubre de 2006
RESUELVE:
Rendir homenaje a los integrantes de la operación Cóndor que participaron del 28 de septiembre al 4 de octubre del año 1966, del acto de afirmación de la soberanía en las islas Malvinas al cumplirse el cuarenta aniversario.
Fundamentos
Señor presidente:
Hace cuarenta años, el 28 de setiembre de l966, en el marco institucional de otro de los tantos gobierno militares: el del Gral. Onganía, un grupo de militantes políticos justicialistas desafiando la dictadura militar de aquel entonces, realizó un hoy olvidado reclamo de soberanía en las propias islas Malvinas. Se trataba de un episodio más de la lucha por la afirmación de la soberanía nacional y popular que llevaba adelante la Juventud Peronista. Era una lucha nacional, porque reivindicaba la integridad total de nuestro territorio y era popular porque esa lucha no se concebía sino como parte de la iniciada en 1955 contra la proscripción del peronismo y el destierro de Juan Domingo Perón. Meses después del golpe, una mujer y diecisiete hombres todos héroes de entre 18 y 32 años viajaron a las Islas y otro grupo quedó de apoyo en nuestro país. Estuvieron una semana en las islas hasta que retornaron al continente. Allí y sabiendo que su suerte personal iba a ser peor que antes de salir, los militantes izaron siete pabellones de nuestra bandera azul y blanca, cantaron el himno Nacional y luego de cuarenta y ocho horas de resistir depusieron las armas y se pusieron bajo la autoridad del comandante argentino de la aeronave civil que los transportó. Luego de permanecer varios días en la iglesia católica bajo la protección del cura local, se retiraron en un buque de la Armada Argentina: el Bahía Buen Suceso. Ya en tierra argentina fueron encarcelados, juzgados y condenados. Algunos de ellos -los presos Conintes-llegaron a estar hasta tres años presos por el hecho.
En ese setiembre de 1966 mientras la ciudadanía silenciosamente resistía el golpe militar y el movimiento obrero reivindicaba como propia la gesta de los militantes, la juventud peronista se movilizaba en distintas ciudades argentinas. En tanto la clase alta argentina jugaba al polo y agasajaba al príncipe Felipe de Edimburgo que visitaba el país y el canciller de la dictadura: Nicanor Costa Méndez tranquilizaba al Foreign Office. Entretanto los militantes fueron llevados a Ushuaia por orden del dictador Onganía.
Hoy a cuarenta años de la epopeya rendimos homenaje a aquellos jóvenes militantes del Operativo Cóndor que asumieron una misión de la que sabían que podían no volver, tan distintos de aquellos militares que dieciséis años después planificaron la ocupación de Malvinas -usando nuestros valores- para perpetuarse y evitar ser juzgados. Los militantes -nuestros héroes- nos han dejado su ejemplo y los otros: esos militares, la vergüenza.

